BUENOS AIRES. La embajadora ante el Reino Unido, Alicia Castro, estuvo con Julian Assange, y afirmó que no le sorprende la actitud del gobierno inglés en relación con el asilo diplomáticodel fundador de WikiLeaks, en la embajada de Ecuador en Londres, porque se parece a su proceder con la Argentina en relación a las islas Malvinas.
"Para nosotros, para los argentinos, este hecho, que demuestra la arrogancia de la diplomacia británica, no nos sorprende porque se parece a las declaraciones respecto de la cuestión Malvinas con las cuales el Reino Unido también desatiende la legislación internacional", afirmó Castro.
El Reino Unido está siendo urgido por las Naciones Unidas a negociar y dialogar con la Argentina y no lo hace, subrayó en declaraciones a radio Continental.
La representante diplomática participó el viernes de una reunión en la embajada de Ecuador en Londres, donde embajadores de América latina siguieron los detalles de la reunión de la OEA.
Castro resaltó la importancia de que "todos los países de América del Sur hayamos reaccionado de inmediato y en unidad en contra de la pretendida violación de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, de 1961, de la que el Reino Unido es signatario. Allí se establece que los locales de las misiones diplomáticas son inviolables y que los agentes del Estado receptor no podrán penetrar en ellos sin el consentimiento del jefe de la misión", explicó.
Puntualizó que cuando el Reino Unido “amenazó a Ecuador con tomar acciones para arrestar al señor Assange en las instalaciones actuales de la embajada, estaría violentando el derecho internacional y esto lo dejamos claro todos los países reunidos en la OEA”.
Para Castro, en esa instancia, el canciller “Timerman dejó en claro que no trata de un tema bilateral entre Ecuador y el Reino Unido, sino que se trata de todo nuestro continente defendiendo el derecho internacional”.
Castro señaló que durante la reunión en la sede diplomática ecuatoriana, el asilado creador de Wikileaks se acercó a conversar con los asistentes al encuentro, que fue acompañado por gran cantidad de personas, mayoritariamente jóvenes, desde el exterior del edificio y relacionó el apoyo de la juventud a Assange con el rechazo al manejo arbitrario de la información. (Télam)